¡¡Felicidades atrasadas a todos lo caballos sementales de este país!! Espero hayan tenido un excelente domingo.
Mis querid@s equinos, muy estimados críticos con sentido común, pónganse cómodos. Hace mucho tiempo que no me aventaba a escribir una nota sobre varios temas importantes, así que solo tengan paciencia y sigan adelante. Vamos a desnudar a los poderosos. Que se aprieten los cinturones.

Empecemos con Clarita. Este sexenio arrancamos con Brugada al timón de la CDMX (2024–2030). Su bandera social es innegable: apoyos estudiantiles, convocatorias a empresas responsables, programas de becas, incluso una prometedora “Convocatoria de Distintivos a Empresas Responsables” lanzada el 16 de junio 2025 (instagram.com). No obstante, claro que no todos los reflectores son para fotos bonachonas.
El 21 de mayo murieron a tiros Ximena Guzmán y José Muñoz, colaboradores cercanos que circulaban en la Calzada de Tlalpan. Fue una ejecución quirúrgica: en plena hora pico, varias detonaciones, chalecos antibalas partidos y muerte. Ahora hay cuatro presuntos identificados y tres autos asegurados (infobae.com). La revista Proceso apunta que la ejecución fue tan precisa que sugiere un “crimen político con precisión militar” (infobae.com). Chocante, considerando que se suponía que estarían protegidos por la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y custodiados por su personal. Eso me crea una pregunta en la cabeza: si la gente que debería de estar bien protegida por el gobierno puede ser victima de un crimen así, ¿qué podemos esperar los ciudadanos comunes y corrientes que jalamos la calandria para apenas poder pagar las cuentas quincenales?
Brugada ha reaccionado convocando gabinetes de seguridad por cuadrantes, involucrando a García Harfuch y reforzando el patrullaje (instagram.com). Pero las preguntas saltan: ¿qué tan afilados están esos cuadrantes? ¿Dónde estaba el Estado cuando aquella banqueta se convirtió en ataúd?
A ver Clarita, desde mi establo, y en mi ignorancia de los temas presupuestales que manejas, solo se me ocurre que tienes que profesionalizar la escolta cercana a funcionarios, no basta con “gabinetes” de videollamada. No caería mal implementar un sistema de tecnología preventiva: cámaras inteligentes, análisis de rutas. Te puedo recomendar incluso empresas que no pagarían mordida por tener un proyecto así. También, ¿no crees que habilitar una línea directa y restringida (una app tipo “botón rojo”) para alertas inmediatas estaría bien? ¿Una para todos los ciudadanos que nos conecte con las autoridades en tiempo real y con geolocalización? Y ya que estamos en esto, por favor transparenta la investigación pública y danos algo así como actualizaciones quincenales: los chilangos tenemos derecho a saber si el fiscal realmente tiene el tema “en sus manos” o si alguien mas lo tiene a el “en sus manos”.

Y ya que estamos entrados en Chilangolandia… Se supone que la Ciudad de México es un monstruo del siglo XXI, con sistemas de agua y drenajes modernos. En realidad, se parece más a un queso gruyere lleno de hoyos. ¿Dónde está toda esa lana que se lleva el gobierno por el concepto de tenencias? Se debería de usar para repavimentar. Mis pobres herraduras se acaban cada seis meses por la mala calidad de las calles. Desde la gestión del Peje como Jefe de Gobierno (2000‑2005), la inversión en infraestructura ha sido risible: el rubro representó apenas 3.1 % del PIB en 2024, cuando en la OCDE promedia 3.5 % y en otras naciones goza de más del 4.5 % (numerosdeerario.mexicoevalua.org). El resultado se ve en cada tormenta: lluvias demoledoras provocan inundaciones y tapas de alcantarilla volando cual tapas de jarro. Zaragoza, Iztapalapa y Venustiano Carranza quedan bajo el agua, entre muchas otras zonas. Llegar al aeropuerto (que también se está cayendo a pedazos) se vuelve imposible con un Viaducto que en cada paso a desnivel las aguas suben varias decenas de centímetros. Además, hasta 58 % de usuarios recibe agua intermitente en sus casas y solo 20 % confiando en su potabilidad (elpais.com). Pero somos Dinamarca, que no se les olvide.
La administración reciente —¿con Batres?— invirtió $4,700 millones de pesos en obras hidráulicas (2019‑2022) y $887 millones adicionales para evitar inundaciones (gobierno.cdmx.gob.mx). Pero al ritmo que llueve CDMX, eso es como tratar de secar una cubeta con una servilleta. El sistema sigue en su nivel de antaño y sin mantenimiento adecuado. Me acuerdo perfectamente que, en los 80s y 90s, a pesar de todos los problemas que teníamos, al menos las calles no parecían albercas después de cada aguacero. Pero me queda claro que la costumbre pejista de no darle mantenimiento al drenaje se ha mantenido ya por mas de 20 años.
No caería mal una auditoría urgente a redes de drenaje: identificar fugas, colapsos y puntos rojos. Ya que estamos en eso, el desentubamiento de ríos, restauración de barrancas y áreas verdes que absorban agua, junto con sistemas de captación pluvial (colegios, adoquines permeables) para disminuir presión al sistema, podrían ayudar un poco. Actualizar mapas de vulnerabilidad cada año, no esperar el siguiente huracán, me parece importante antes de que tengamos una verdadera tragedia en mi querida urbe. Pero, porfavor Clarita, ya métele dinero al drenaje. Seguro está tapado por todos lados.
Y brincando al Senado, Gerardo Fernández Noroña ha brillado por su estilo histriónico y por declaraciones fuera de foco. En junio Trump propuso un “impuesto a remesas” a una tasa del 5%, lo que ha provocado los problemas y manifestaciones en los Yiunated, en particular en Los Ángeles. Trump decidió enviar a los militares para “apoyar al Estado de California”. Este personaje digno de Ringling Brothers (Noroña) sugirió que “quieren apagar el fuego con gasolina” para criticar a senadores estadounidenses (elpais.com, facebook.com), y además lo hizo entre risas burlonas, lo que desató abucheos y repudio: Lilly Téllez exigió su renuncia, y el gremio opositor lo calificó de irresponsable (infobae.com).

Noroña respondió que seguiría hasta agosto, con “les duela lo que les duela” (infobae.com), y que no optará por reelegirse 🎭 (informador.mx). Luego se jactó de que no busca cargos: “no pienso ir a una reelección para que me madreen…” (informador.mx). Digno de un meme. Entre sus comentarios, su ignorancia, su lenguaje – tanto verbal como físico – y su actitud, se puede entrever claramente la calidad de persona que es: un verdadero payaso con poder. No le caería mal leer los libros “Ética en la Comunicación Política” (La Cava, 2018) y “Política Responsable” (Smith, 2021), para entender el peso de hablar en un recinto con altavoz mundial. Tiene que tomar un curso de atención mediática profesional, para no lanzar bombas sin conocer consecuencias ni escala y dejar sus caprichos personales en su casa y no llevarlos a la chamba. O un curso express en diplomacia democrática: cómo representar a México frente a socios extranjeros, sin atropellos ni demagogia, y sin gastar parte de los impuestos que pagamos para irse en primera clase a París. Se debería dedicar mejor a trabajar.
Por cierto, ya que me acordé del presupuesto al hablar de Noroña. Se acuerdan de los médicos cubanos? Esa exportación premium del régimen caribeño que viene envuelta en batas blancas, estéticamente impecables y políticamente radioactivas. Desde hace años, La Habana ha hecho de la medicina un negocio internacional, enviando doctores a medio mundo —de Venezuela a Sudáfrica, de Brasil a México— con la promesa de atención de calidad a bajo costo. El problema, claro, no está en el estetoscopio, sino en la esclavitud diplomática disfrazada de solidaridad: los gobiernos receptores pagan miles de dólares al régimen cubano, mientras el médico apenas ve centavos en su bolsillo y vive bajo vigilancia, con más restricciones que un turista en Corea del Norte.
En México, la polémica explotó cuando el gobierno federal pejista decidió traer cientos de galenos caribeños “para reforzar el sistema de salud”, a pesar de las protestas de médicos nacionales que siguen esperando plazas, pagos y respeto. Las universidades se indignaron: “¿de qué sirve formar médicos si el gobierno prefiere importar mano de obra ideológica?” gritaban mientras la Secretaría de Salud contestaba con un PowerPoint reciclado y cero datos duros. Organizaciones de derechos humanos, por su parte, han denunciado que estos médicos cubanos son víctimas de trata laboral: sin contrato transparente, sin libertad de movimiento y con un supervisor cubano respirándoles en la nuca más fuerte que la inflación.
¿La cereza en este pastel bolivariano? Cuba se embolsa más de 8 mil millones de dólares al año por este modelo, según cifras de Freedom House y Human Rights Watch. ¿Y los médicos? En muchos casos ni siquiera pueden quedarse en el país donde trabajan, y si desertan, su familia en la isla queda marcada. Solidaridad, sí. Pero una solidaridad forzada con GPS incrustado, vigilancia ideológica y un salario que haría llorar al mismísimo IMSS.
Siguiendo con temas internacionales, Claudia Sheinbaum asistió a la cumbre del G7 en Alberta, Canadá, donde destacó temas clave para México: T‑MEC, migración, remesas y seguridad fronteriza (eluniversal.com.mx, infobae.com). Acompañada por García Harfuch, buscó negociar con Trump presencialmente, aunque este se esfumó a última hora por la guerra Israel‑Irán (huffingtonpost.es). Creo que el que México vuelva a participar en foros de esta magnitud con su presidente es un gran paso si nos acordamos que el Peje no se aparecía (lo que no estuvo tan mal porque nos hubiera dejado en ridículo).

En el G7, formalmente, México busca hablar de la reforma migratoria integral que reconozca las contribuciones de trabajadores mexicanos a EE.UU., la armonización o renegociación de partes del T‑MEC enfocadas en exportaciones e inversión extranjera, y garantías de seguridad fronteriza y combate al crimen organizado con tecnología y recursos, entre otros temas. Creo que la Sheinbaum debe usar el foro G7 como altavoz: presionar a UE/Canadá/EE.UU. para acceso preferente a mercados verdes (energías limpias, automotriz eléctrica). Podría aprovechar para hacer algunos acuerdos de inversión en innovación: atraer capital en agro, tecnología y agua, y empujar un plan trilateral para remesas seguras y eficientes, reduciendo costos y fomentando proyectos comunitarios en origen. Es una lástima que Trump se tuvo que regresar a Washington y no se llevara ese 1-on-1 que estaba planeado. Ojalá no se quede solo en palabras y se logré algo.
Y hablando de Trump. Trump anda revocando tratados con estilo de tifón político. Firmó una orden ejecutiva para retirar a Estados Unidos de la OMS tan pronto los demócratas ni se sentaron en el escritorio, argumentando que “nos estafó” al financiarla con 500 millones mientras China pagaba apenas 39 millones en.wikipedia.org+15france24.com+15apnews.com+15. Ah, claro, todo por la salud global —así debe pensar el hombre que ve conspiraciones hasta en el menú del desayuno.
En paralelo, el mismísimo Trump impulsó un pacto comercial con Reino Unido que recorta aranceles a autos de 27.5 % a 10 % —una jugada digna de “liberación” para exportar motores británicos y… presumiblemente ahorrarse una que otra amenaza comercial ft.com. Meanwhile, la Fed se niega a bajar tasas por la inflación, en parte porque compite con su show de aranceles, sanciones y purgas de inspectores generales —al estilo “viernes negro” de Trump, donde despide a 17 vigilantes federales de un plumazo

Y no termina ahí. En Canadá, antes de su retorno precipitado del G7 por la guerra Israel‑Irán, Trump no solo intensificó su retórica incendiaria (“evacúen Teherán ahora”), sino que amenazó a la UE con aranceles de hasta 50 % en productos farmacéuticos, criticó a reguladores y, por supuesto, pidió reincorporar a Rusia en el club mientras China hace fila para entrar . Todo un estratega: genera caos diplomático, luego se retira al búnker y desde allí lanza tweets-explosivos.
Y ya que estamos en eso, el estallido directo entre Israel e Irán, tras bombardeos de gran escala en instalaciones nucleares, sitios militares y líderes iraníes (incluido el jefe de la Guardia Revolucionaria), ha marcado un punto sin retorno (elpais.com). Irán respondió con misiles sobre Tel Aviv, Haifa, más ataques con drones, y participación de milicias hutíes (arenapublica.com).
Desde la Revolución de 1979, Irán repudió y cortó relaciones con Israel. Apoya proxy-wars con Hamas, Hezbolá y Al‑Asad en Siria. Israel, por su parte, ha atacado repetidas veces instalaciones nucleares en desagrado de potencias occidentales (es.wikipedia.org).
Estas acciones militares ya han tenido un impacto económico y político en tan solo unos días. El Brent subió ~12–15 %, Morgan Stanley estima +10 USD/barril más si sigue la tensión (cincodias.elpais.com). El Fondo Monetario y bancos centrales frenaron reducción de tasas: la inflación global está al acecho (cincodias.elpais.com). El estrecho de Ormuz, canal vital para el petróleo, podría bloquearse, trayendo consigo un grave riesgo energético (as.com). EE.UU. reforzó bases en Medio Oriente, Trump dejó el G7 por la crisis, dejando plantados a muchos lideres mundiales. Rusia aprovecha la distracción para fortalecer su posición energética y militar, incluyendo Ucrania. La Unión Europea enfrenta riesgo de estanflación; los mercados dudan, con riesgo de recesión según expertos (cincodias.elpais.com).
Ahora, todo eso que pasa del otro lado del mundo, SI nos afecta en México. Probablemte habrá inflación en gasolina y alimentos: CDMX podría ver +2 % en precios de servicios por presión energética (gobierno.cdmx.gob.mx). La bolsa mexicana se verá afectada por aversión al riesgo global (huffingtonpost.es). Seguramente habrá una duplicación del foco migratorio, ya que los refugiados e inestabilidad global pueden reactivar flujos hacia los Yiunated, dando más chamba a la policía fronteriza.
Pero siempre hay algo que hacer. Por ejemplo, sería importante poner en marcha algunas políticas anticíclicas energéticas, para crecer la reserva estratégica de diesel/gasolina, dando subsidios temporales. Tendríamos que implementar una diversificación de fuentes de energía, acelerando contratos con energías renovables y renovadas, incentivando industrias exportadoras menos sensibles al precio de crudo. Y un poco de diplomacia preventiva (porfavor, no por medio de Noroña) le serviría a nuestro país, ya que México debe ofrecer foros de observación y mediación en América Latina para desescalar tensiones.

Pero relajémonos un poco, y preparémonos para el circo futbolístico más inflado desde que Qatar descubrió que los estadios se pueden enfriar con petrodólares: el Mundial de Clubes está por comenzar y promete ser un buffet de marketing disfrazado de torneo. Con más equipos que sentido común (32 clubes, porque FIFA decidió que más es más), la pachanga arrancará con clubes de Oceanía enfrentándose a gigantes europeos que valen lo mismo que el PIB de varios países africanos (por cierto, el Bayern goleó 10-0 al Auckland, para que veamos la diferencia futbolística). Florentino Pérez está encantado, los árabes están comprando derechos de transmisión como si fueran NFTs, y la FIFA… bueno, la FIFA está ocupada contando billetes y repitiendo que esto “democratiza el fútbol”. Claro que sí, Gianni. El único que se va a democratizar es el jet lag de los jugadores, porque entre viajes, patrocinios y amistosos con fines “filantrópicos”, esto ya huele menos a deporte y más a Davos con shorts. A ver cómo le va nuestro Pachuca, y aunque soy águila de corazón, le mando buenas vibras, y que hagan un buen papel, sobre todo el 22 de junio en su partido contra el Real Madrid.
Así es como arrancamos esta segunda quincena de junio, con una jefe de Gobierno con balaceras, un senador con discursos incendiarios, infraestructura que se inunda hasta en sueños, diplomacia en mesas mundiales, una guerra que nos revienta la economía y un poco de circo con el futbol. El reto para los chilangos es traducir este desastre en exigencia organizada: pedir mantenimiento real, seguridad de verdad, ética política y economía blindada. Si no, seguiremos flotando….
Por cierto, hoy es el Día Mundial del Cocodrilo, esa criatura prehistórica que ha sobrevivido a meteoritos, glaciaciones y ahora a TikTok. Mientras otros animales inspiran ternura o hashtags veganos, el cocodrilo sigue ahí, flotando en silencio con cara de “yo vi caer imperios”. Este día no es para ponerle sombrero en Instagram, sino para recordar que su existencia es clave en los ecosistemas y que, gracias al brillante ingenio humano, varias especies están al borde de extinción por culpa del tráfico ilegal, la pérdida de hábitat y el clásico “ay, qué padre hacerme una bolsa con esto”. Así que si hoy ves un cocodrilo (de verdad o en metáfora política), hazle una reverencia: lleva 200 millones de años haciendo lo mismo y sin pedir likes.
